viernes, 14 de enero de 2022

La ajetreada vida del Mausoleo de Augusto


Las muchas vicisitudes del Mausoleo de Augusto empezaron incluso antes del fin del Imperio romano en Occidente, ya que según la historiografía tradicional, durante el Saqueo de Roma por Alarico en el año 410, los visigodos asaltaron las criptas, robaron las urnas y esparcieron las cenizas, sin dañar en ningún caso la estructura del edificio.
Platner y Ashby, sin embargo, declaran que, dado el respeto que los visigodos demostraron por iglesias y otros monumentos durante el saqueo, que «la historia del saqueo por Alarico no tiene base histórica y no sabemos nada de su destrucción (del Mausoleo)».

Es decir, no sabemos de forma fidedigna en que fecha exacta ni quien destruyó los altares y urnas funerarias del Interior del Mausoleo, pero dado lo ocurrido en otros monumentos de la ciudad, es fácil imaginar que los materiales más nobles fueron utilizados para la construcción de otros edificios (el mármol expuesto a altas temperaturas se transforma en cal) y la estructura fue reaprovechada para viviendas precarias edificadas por la gente más pobre de la ciudad, como pasó por ejemplo con el Coliseo

Sin embargo, dada su situación bastante alejada de lo que fue la Roma medieval (la ciudad perdió más de tres tercios de su población y en consecuencia se redujo en extensión), a finales del siglo X el Mausoleo ya no era utilizado como vivienda precaria. Se encontraba de hecho en gran medida enterrado bajo tierra y habiendo crecido árboles sobre él, llegando a ser referenciado como Mons Augustus (Monte Augusto). En la cima del mausoleo se construyó una capilla dedicada al arcángel Miguel, mientras que a su lado se encontraba la iglesia de Santa Maria in Augusto, más tarde transformada en San Giacomo degli Incurabili

En el siglo XII el túmulo se fortificó con un castillo (tal y como había ocurrido con el Mausoleo de Adriano, que pasó a ser el castillo de Sant'Angelo; o el Teatro de Marcelo) y fue ocupado por la familia Colonna. Sin embargo, no disfrutaron mucho tiempo de su nueva fortaleza. Después de la desastrosa derrota de la Comuna de Roma en 1167, los Colonna cayeron en desgracia, fueron exiliados por el Papa Gregorio IX y su castillo sobre el antiguo mausoleo fue destruido.

Durante el siglo XVI, con motivo de la decisión del Papa León X de urbanizar el ala septentrional del Campo de Marte, se introdujeron importantes reformas en el espacio del antiguo Campo de Marte, pasando a restaurarse el Mausoleo como parte de los jardines del palacio del cardenal Francesco Soderini. Permanecerá en la familia Soderina hasta 1700, momento en que el complejo residencial pasó a manos de la familia Correa de Silva.

En 1780, uno de los herederos de la familia, el diplomático Vincenzo Mani Correa, impulsó al arquitecto Bernardo Matas a que reformase el espacio arqueológico y parte de los antiguos jardines del palacio para convertir el edificio en una plaza de toros, muy populares en la época. Se creó así una estructura con graderíos de madera y que subsistió en las primeras décadas, acogiendo corridas de toros y otros espectáculos.


Tras la muerte del marqués de Correa, el anfiteatro pasó a manos del también aristócrata Francesco Saverio Armentieri, quien inició la transformación de la plaza original en una obra de fábrica, con corrales, para acoger a los toros que habían de lidiarse. Los gastos derivados de la restauración hicieron que Armentieri se deshiciera del monumento y se lo vendiera, en 1802, a la parte encargada de la administración de la Ciudad del Vaticano, la conocida como Cámara Apostólica. A partir de entonces, la Santa Sede se encargó de culminar las obras de reforma y promover la celebración de distintos espectáculos, no sólo corridas de toros, sino también representaciones teatrales y castillos de fuegos artificiales, un gran reclamo para el pueblo romano

El arquitecto Giuseppe Valadier intervenía en 1814 el edificio para instalar un palco real, con motivo de la llegada a Roma del emperador Francisco I de Austria; así como una cubierta de hierro con toldos corredizos en 1826. En 1873 pasó a ser propiedad de la Corona del recién creado Reino de Italia. En 1881 alquiló el edificio el aristócrata Giuseppe Telfener quien realizó una cúpula de hierro y cristal para cubrir el anfiteatro. Las medidas de seguridad se consideraron inadecuadas y fue clausurado en 1907.

Ese mismo año fue adquirido por el Ayuntamiento de Roma, quien lo abrió un año más tarde como una sala de conciertos denominada el Augusteo. El 13 de mayo de 1936 se celebró el último concierto antes de que el dictador Benito Mussolini decidiera demoler la cúpula y las estructuras más recientes


La restauración del Mausoleo de Augusto entraba así en los ambiciosos planes de Mussolini de reorganizar la ciudad de Roma para conectar las aspiraciones de la Italia fascista con las antiguas glorias del Imperio romano, e incluso pensó en enterrarse en el lugar. La recuperación no pudo concluirse debido al estallido de la Segunda guerra mundial en 1939 y los restos quedaron expuestos al aire libre durante más de sesenta años. El mal estado de conversación del monumento y su progresivo deterioro obligó a cerrarlo al público sin fecha de reapertura en 1970

No sería hasta enero de 2017,casi 50 años después, que las autoridades italianas anunciaron que gracias a la concesión de 6 millones de euros de Telecom Italia el Mausoleo de Augusto recibiría una restauración que permitiría su reapertura al público. La recuperación incluirá una exposición multimedia que proyectará imágenes antiguas y modernas de Roma en las paredes exteriores de la estructura. Su apertura se esperaba para abril de 2019, aunque finalmente se produjo en 2021.








4 comentarios:

  1. Fantástico artículo.
    Sólo una pequeña reseña para corregir: "la ciudad perdió más de tres tercios de su población".
    Gracias y enhorabuena por el blog.

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    1. Muchas gracias!! Me alegro que te haya gustado... y gracias por advertirme del fallo :X

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  2. Fenomenal aporte. Animo a todos a continuar en esta línea de trabajo. Me adhiero a vuestros admiradores... un saludo desde Alzira (Valencia).

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    1. Me alegro que te haya gustado!! Por supuesto, habrá muchos más aportes de este tipo :D Un abrazo!!

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